18 de septiembre de 2017

Una Cataluña desinformada


Una Cataluña desinformada




Esta Cataluña de hoy en día tiene un verdadero ramillete de especialistas, todos ellos nacidos, evolucionados y sostenidos desde antiguos partidos revolucionarios y de viejos militantes de la ERC, a los que poco les queda de izquierdistas, pero si mucho de demagogos y un caudal inacabable de oportunismo que, generalmente, a base de mucho peloteo, servidumbre y sumisión a las ideas de aquellos que llevan el portante del separatismo, han conseguido situarse entre aquellos que no tienen dificultades para vivir de los “regalos” y “prebendas” con los que los revolucionarios les compran cada letra que escriben o cada palabra que pronuncian en defensa de sus ideas separatistas y en ataques, engaños, mentiras, ofensas e injurias en contra de todos aquellos que no piensan como ellos ( a los que tratan de anti demócratas) atribuyéndose ellos, la condición de ser los únicos verdaderos custodios de los valores democráticos, que como todo el mundo vio en el parlamento catalán el día 6 de septiembre se pasaron su democracia por los ……..

La prensa catalana, en general y mayoritariamente, está comprada por las subvenciones de la Generalitat,  los informativos ( exclusiva de TV·), copados por los partidos extremistas, que son los que marcan las pautas de las noticias a las que se les ha de dar realce y aquellas otras que es conveniente que se silencien o, en todo caso, que se emitan con “sordina” para que causen el mínimo revuelo entre aquellos a los que les pudieran hacer sospechar de la viabilidad del camino, que los nacionalistas, han trazado, engañando a sus correligionarios, hacia su objetivo imposible, consistente en la separación de Cataluña de España.

Periodista y tertulianos que son capaces de decir las mayores barbaridades y emitir los más absurdos juicios cuando se les da un plató de TV o una página en un periódico para que puedan proclamar sus sandeces sin que, desde la protección de la pantalla, se les pueda contradecir cuando, por sus bocas, salen a torrentadas las más abultadas estupideces y erróneas conclusiones que, por estar entre sujetos de la misma ralea política, nadie está dispuesto a contradecir.

Un personaje de este variopinto circo mediático del periodismo y la televisión, es esta belicosa señora Pilar Rahola, supuestamente enterada de todo, fanatizada hasta la médula de los huesos y sectaria de la ERC; que se ha convertido desde su columna de La Vanguardia y sus tertulias televisivas dirigidas por Cuní, en la Torquemada de la nación española, de la que no parece que le guste nada y a la que, sin muchos miramientos, se ha erigido en su censora implacable del resto del país patrio, todo porque, señores, para esta señora la Constitución ( aprobada mayoritariamente por los catalanes), los tribunales, el TS y el TC, las leyes del Estado y todo lo que esté relacionado con lo que exista fuera de los límites de lo que, para ellos, son “els paísos catalans” , no debiera existir.

Carles Puigdemont Casamajó​ debería de decir a los ciudadanos catalanes la verdad de cómo esta Cataluña gracias a tipos como el.

Mientras tanto los ciudadanos catalanes no se enteran de la verdad, porque no se lo dicen, de que el independentismo han provocado que el 44% de las empresas se hayan ido de Cataluña en 2016, que Cataluña gasta en pensiones casi 5.000 millones de euros más de los que ingresa por sus cotizaciones, que vende más en Aragón que en Francia, que vende más a Cantabria que a Estados unidos, que en enero de 2017 Fitch califica el bono de la Generalitat como “basura” con perspectiva negativa, el bono de Cataluña es ya como el de Albania o Nigeria: basura, que Cataluña es la única comunidad autónoma de la que el BCE no compró deuda, que antes de la fase separatista iniciada con el nuevo Estatuto que se inventaron los políticos i ningú no demanava en (2003), la deuda de la Generalitat era de 10.918 € millones, un 7% del PIB y 1.62 6€ por catalán. En 2015 la deuda de la Generalitat es de 72.300 € millones, un 35% del PIB y 9.771€ por catalán. Es el resultado de una administración de mediocres, gasto descontrolado en competencias inasumibles, estructuresdestat, subvenciones a medios para “eixamplar la base social” del separatismo, que muchísimos españoles que si están enterados de todas las cosas que están pasando en Cataluña están hartos de los catalanes y su independencia.