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25 de enero de 2013

Tan real como la vida misma, y así nos va, claro que siempre puede haber una amnistía que lo arregle,  jajajaja
 
 
- ¿Qué vas a tomar?
- Una Alhambra especial
- Por favor, dos Alhambras especiales
- ¡ Oye, cuánto tiempo sin vernos!
- Sí, ya era hora que echáramos unas cervezas y charláramos.
- ¿Cómo te va?
- No me puedo quejar. Sigo aún con el taller en el pueblo. ¿Y tú?
- Bueno, pasé por el tribunal médico y me dieron la invalidez gracias a Juan Sola, el abogado del pueblo, pero sigo atendiendo el negocio con mi mujer aquí en la capital.
- Has hecho bien porque está muy jodida la situación. Yo tenía a tres trabajadores contratados en el taller, pero hablé con ellos y llegamos a un acuerdo de despido, pero siguen trabajando.
- ¿Están despedidos y siguen trabajando?
- Sí. Nos viene bien a todos: yo me ahorro los seguros sociales, que son altísimos y ellos cobran el paro y el sueldo, pero claro les pago menos que cuando tenían contrato. Todos contentos: Ellos ganan más y yo también.
- ¿Y si te enganchan?
- ¿Quién va a pasar por el pueblo? Además, los tres talleres del pueblo hacemos lo mismo y no nos vamos a denunciar unos a otros porque nos perjudicaríamos.
- ¡Ah, vale! A nosotros, en el negocio, un día nos visitó un inspector de trabajo y, por suerte, yo me encontraba en la puerta del local, fumando un cigarrillo.
- ¿Pero estaría tu mujer?
- No, que va, el negocio lo llevo en realidad lo llevo yo, pero les dije que lo regentaba mi mujer, que es la que aparece en los papeles, y que yo estaba allí ocasionalmente porque ella había salido un minuto a un asunto urgente. Suerte que al 'panchito' que tengo allí sin contrato estaba ese día en el médico….
- ¿Y se lo tragó?
- Al parecer sí. De hecho se fue y no ha vuelto más. Pero sí, me acojoné un poco ya que si el inspector no se traga aquello nos multa y a lo mejor hubiera perdido yo la paga. Al menos eso me dijo Juan Sola.
- La verdad, es que estos inspectores son unos crédulos o a lo mejor es que están desmotivados porque ganan menos. Total, para lo que hacen, mucho ganan aún. Hablando de inspecciones, mi hija pequeña estuvo a punto de perder la beca porque alguien fue por ahí contando que el taller no estaba declarado y nos daba muchos ingresos y tal. Desde ese día le he prohibido que vaya con su BMV o el Audi A3 y que no enseñe su iPhone 5 en clase.
- ¿Y qué pasó?
- No nada, no se pudo demostrar lo que decía el cabrón anónimo ya que lo tengo bien atado. La niña sigue cobrando todos los años la beca máxima, unos 5000 euros, que son para ella solita.
(Irrumpe un tono de teléfono móvil: ¡¡el politono es, por mi hija maaaaato!!)
- Tío, que me he llevado un susto con ese tono de la tipa esa de la tele ¿cómo se llama...?
- Sí, la Esteban, esa sí que es lista, jeje, perdona, que es un proveedor. ¡Oye, que significa esa factura con IVA del otro día! ¿Cómo? Nada de eso. Me la emites de nuevo sin IVA o no cobras...sí, hasta las seis estoy allí. Hasta luego.
- ¿Te quieren meter el IVA?
- Sí, se lo he dicho al tío de las pizzas mil veces  y sigue dale que te pego con el IVA de los....,y para colmo ahora que lo han subido los chorizos estos del Gobierno.
- Sí, vaya mierda de país, con tantos impuestos.
- Por cierto, sabes que me he comprado un Audi.
- ¿Sí, Cuál?
- El Q7
- Joder ¡el que llevan los futbolistas!, que pedazo máquina...te habrá costado un pastón.
- Sí, es caro, pero me he ahorrado una pasta. Si quieres te digo cómo.
- Dime, dime...
-¿Tienes a algún minusválido en tu familia o  a alguien de confianza que lo sea?
- Pues no sé, tendría que verlo...
- Yo lo he puesto a nombre de mi padre que, como sabes, tiene una gran minusvalía. Me he ahorrado el Impuesto de Matriculación, parte del IVA y me han hecho una rebaja en el concesionario, no pagaré jamás el Impuesto de Vehículos al Ayuntamiento y, para colmo, aparcaré donde me salga de los güevos, en cualquier plaza de aparcamiento reservada para minusválidos ¿Por qué te crees que hay tanto coche de gran cilindrada con el cartel de minusválido en las calles?
- Estás en todo, macho, pero ¿se tragarán que tu padre conducirá eso con 80 años siendo  minusválido?
- Éstos del Ayuntamiento se lo tragan todo. Por cierto, hablando del Ayuntamiento ¿te has enterado lo del alcalde del pueblo? ¡Qué cabrón! ¡Qué bien amañado lo tenía todo! ¡Qué poca ética! A mí me extrañaba que la recogida de basura siempre la ganara la misma empresa.
- Sí, ¡qué cantidad de corruptos nos gobiernan! Y para colmo hay que sostenerlos a todos. ¿Y el asunto de ese que era presidente de la Junta, dándole un pastón a la empresa de la hija?, por no hablar de las comisiones del niño...que maná de corruptos, ¡vaya mierda de país!
- Ni que lo digas, vaya país de sinvergüenzas y corruptos nos gobiernan. No hay que votar a ninguno, que son todos iguales. Van a lo que van.
- Oye, quieres otra cerveza.
- Sí, sí, vale. Pero disculpa un segundo, que voy a asomarme a ver el coche, que está en segunda fila. 
Mucho hay que cambiar en esta España nuestra, en esta España mía.
 
 
    •  

15 de noviembre de 2012


 




          Por lo visto nada cambia en este mundo
 
Es buenísimo, y más si se toma en cuenta el año en que fue escrito y su autor
¡Increíble!
El final es demoledor
 
DÉJAME DORMIR, MAMÁ
Hijo mío, por favor,
de tu blando lecho salta.
Déjame dormir, mamá,
que no hace ninguna falta..
 Hijo mío, por favor,
que traigo el café con leche.
Mamá, deja que en las sábanas
un rato más aproveche..
 
Hijo mío, por favor,
que España entera se afana.
¡Que no! ¡Que no me levanto
porque no me da la gana!
 
Hijo mío, por favor,
que el sol está ya en lo alto.
Déjame dormir, mamá,
no pasa nada si falto.

Hijo mío, por favor,
que es la hora del almuerzo.
Déjame, que levantarme
me supone mucho esfuerzo.
 
Hijo mío, por favor,
van a llamarte haragán.

Déjame, mamá, que nunca
me ha importado el qué dirán.


Hijo mío, por favor,
¿y si tu jefe se enfada?
Que no, mamá, déjame,
que no me va pasar nada.
 
Hijo mío, por favor,
que ya has dormido en exceso...

Déjame, mamá, que soy
diputado del Congreso
y si falto a las sesiones
ni se advierte ni se nota.
Solamente necesito
acudir cuando se vota,
que los diputados somos
ovejitas de un rebaño
para votar lo que digan
y dormir en el escaño.
En serio, mamita mía,
yo no sé por qué te inquietas
si por ser culiparlante
cobro mi sueldo y mis dietas.
Lo único que preciso,
de verdad, mamá, no insistas,
es conseguir otra vez
que me pongan en las listas.
Hacer la pelota al líder,
ser sumiso, ser amable
Y aplaudirle, por supuesto,
cuando en la tribuna hable.
Y es que ser parlamentario
fatiga mucho y amuerma.
Por eso estoy tan molido.
¡Déjame, mamá, que duerma!


Bueno, te dejo, hijo mío.
Perdóname, lo lamento.
¡Yo no sabía el estrés
que produce el Parlamento!
Este poema lleno de sarcasmo fue escrito por José Aguilar Jurado, filólogo, medievalista, poeta satírico, humorista, periodista y educador español, que publica con el seudónimo de Fray Josepho de la Tarima. Aunque según otras fuentes, pertenece a Fray Junípero Serra(1713 - 1784) Religioso franciscano español, amigo y discípulo de San Francisco de Asís.

¡Vean cómo las costumbres permanecen, no importa el año ni la nación!.