20 de junio de 2013


España es el país con más políticos, grandes empresarios y banqueros corruptos del mundo desarrollado

La degradación a bono basura es inevitable para España: ”Y eso sería el final del cuento de esta cueva de ladrones en la que la casta política nacida de la Transición nos ha convertido: el país con más políticos, más grandes empresarios y más banqueros corruptos de todo el mundo desarrollado”. Lo ha escrito un economista conservador, Roberto Centeno, asqueado con los más de 800 casos de corrupción y 2000 detenidos, apenas unos pocos en la cárcel, que ha desarrollado la “democracia” española desde que comenzó el nuevo siglo.
El estudio lo ha realizado la Universidad de La Laguna y llega a precisar que hay territorios españoles, como la comunidad autónoma de Murcia, donde el 57% de sus municipios están afectados por corrupción. La impunidad es otra de las características de la sociedad política, económica y financiera española, pues personajes como el presidente del Sevilla FC, José María del Nido, se pasean por los campos españoles y la televisión a pesar de haber sido condenados. Los miembros de la “casta” española nunca pisan la trena aunque sean condenados, y esto beneficia a todos, desde el ex presidente de Baleares, Jaume Matas, al torero Ortega Cano, condenado también a dos años y medio de cárcel, pero que sigue participando en saraos que luego tienen su eco en la prensa rosa.
 
¿Se imaginan 2000 periodistas procesados por corrupción? ¿Cual sería la credibilidad de la prensa española? ¿Y si fueran 2000 los jueces y abogados encausados por corrupción? ¿Qué fiabilidad tendría la Justicia? Si 2000 ingenieros o arquitectos estuvieran en los juzgados por corrupción ¿confiaríamos en la solidez de las construcciones? Sin embargo, 2000 políticos han sido detenidos (una ínfima parte de lo que puede investigar una justicia maniatada y con escasos recursos policiales) que luego además salen a la calle y vuelven a las cúpulas de los partidos para poder presentarse en listas cerradas. Los ciudadanos ya no pueden hacer nada para evitar su saqueo salvo abstenerse o votar opciones claramente enfrentadas al régimen o sistema. De ahí que las últimas encuestas pronostiquen que PP y PSOE perderán en los próximos comicios europeos casi 10 millones de votos, una verdadera sangría que anticipará lo que viene después con las municipales, autonómicas y generales. Y ya no se dilucida solo la alternancia política, sino la verdadera asunción de responsabilidades penales, tributarias y legales de todos aquellos miembros de la “casta” que han participado en el hundimiento laboral y económico de España.