16 de enero de 2013

 
 
Democracia directa el antes y el después
 
 
 
 

 
La democracia comenzó en la Antigua, específicamente en Atenas del siglo V antes de Cristo, el siglo de Pericles. Por ello se le denomina frecuentemente como democracia ateniense. Tuvo una vida relativamente prolongada en comparación con las democracias liberales actuales, pues puede hablarse de la era democrática en Atenas desde las reformas de Clístenes alrededor de 510 antes de Cristo hasta la supresión de las instituciones democráticas a causa de la hegemonía macedonia en 322 antes de Cristo.

En aquellos años en Grecia existía el llamado Ho boulomenos, que significa “cualquier persona que lo desee”. Esta expresión denotaba el derecho de los ciudadanos de tomar la iniciativa: para hablar en la Asamblea, para iniciar un juicio público (que pudiera afectar a toda la comunidad política), para proponer una ley ante los legisladores o para proponer sugerencias al Consejo.

 
 

El grado de participación de los ciudadanos oscilaba enormemente, desde no hacer prácticamente nada hasta algo similar a una ocupación a tiempo completo. Pero incluso para el ciudadano más activo, la base formal de su actividad política era la invitación que todos tenían a participar (cada ciudadano libre, ateniense y varón) resumida por la frase “cualquiera que lo desee”. Había entonces tres funciones básicas: los funcionarios organizaban y llevaban a cabo los protocolos administrativos; el Ho boulomenos era el iniciador y el ponente; y finalmente la gente, reunida en la Asamblea o en un tribunal, tomaba las decisiones, entre sí o no, o entre las alternativas en cada caso.
Esto es la democracia directa llamada también democracia pura y de tipo asambleario, esto es una forma de democracia  en la cual el poder es ejercido directamente por el pueblo en una asamblea. Dependiendo de las atribuciones de esta asamblea, la ciudadanía podría aprobar o derogar leyes, así como elegir o destituir a los funcionarios públicos.


Esto es el pasado, pero debemos tomar nota y aprender de ello.

El futuro: Democracia directa electrónica o

 Democracia directa digital.
La democracia directa electrónica es una forma de democracia directa en la cual Internet y otras tecnologías de comunicación electrónica se usan para mejorar la burocracia  involucrada con los referendos, registrando electrónicamente los votos. Muchos partidarios piensan que también se pueden incluir en esta noción las mejoras tecnológicas al proceso deliberativo, o incluso a la gestión de gobierno para acercarla a los ciudadanos.

Según el concepto de aplicación moderada de la tecnología a la democracia directa, los ciudadanos tendrían el derecho de votar en asuntos legislativos ante el  parlamento o el  congreso, escribir nuevos proyectos legislativos y revocar representantes en cualquier etapa.

 

Un ejemplo contemporáneo que toma un acercamiento evolucionario a la Democracia Directa Electrónica es aquel en el que los representantes conducen referendos independientemente usando  Internet  u otras tecnologías de la comunicación. Este paso potencial hacia la democracia directa electrónica no requiere cambios constitucionales ya que simplemente refuerza la relación entre el elector  y el elegido. El extremo sería aquel en el cual los representantes electos del pueblo en un parlamento o en un gobierno se limitasen a trasmitir a los ciudadanos aquellos proyectos que se proponen a su decisión, y hacer efectivos después los resultados de esos referendos electrónicos.

Ross Perot fue por un tiempo un prominente defensor de la Democracia Directa Electrónica cuando propuso Ayuntamientos Electrónicos durante sus campañas presidenciales de 19920y01996  en los  Estados Unidos. Este concepto ha sido recuperado por otros movimientos en diversos lugares del mundo en la actualidad gracias a las posibilidades de Internet.

La democracia directa electrónica como sistema no ha sido implementada totalmente en ningún lugar del mundo aunque Suiza, ya gobernada parcialmente por democracia directa, se mueve en dirección a dicho sistema.
 

Wikigobierno es una plataforma en línea e interactiva que permite a ciudadanos registrados criticar, proponer y votar cualquier decisión a tomar por el gobierno, en términos de párrafos de decretos u otros documentos.
Una variante de la democracia  digital  es la wikidemocracia. El nombre implica un gobierno con una legislatura cuyo códice de leyes es una  wiki  editable. De hecho, este tipo de sistema interactivo para el debate político ha sido defendido por J. Manuel Feliz-Teixeira como un tipo de gobierno viable actualmente. Él prevé un wiki-sistema en el que habría tres pilares: legislativo, ejecutivo y judicial, para que todos los ciudadanos puedan tener una voz con acceso gratuito a un wiki y una identificación personal   (DNIe)  para reformar continuamente las políticas hasta que son votadas.
J.Clemente
 
 


 

 
 

 

 
 


 

13 de enero de 2013

 
 
La Castaña
Hace unos años se me ocurrió plasmar en un escrito todo lo que me inspiraba un hecho tan simple, como es comprar un paquetín de CASTAÑES en esos puestucos que encontramos por les zones concurrés de cualquier capital del Norte de España. El escritu en cuestión mandelu a un periódicu regional en Guipúzcoa y publicáronlu en la edición de un fin de semana. voy reproducilu aquí en vuestra página y si queréis, echai un vistazu. A ver si os resulta familiar to esto que toy diciendo.
Castañas
Conozco a mucha gente que prefiere el Otoño a cualquier otra estación del año. Esgrimen argumentos para esta elección capaces de convencer por completo a quienes no compartan tal gusto. En nuestro territorio el clima se vuelve suave y las brisas son aún agradables y no molestas; el
paisaje en los montes presenta contrastes diversos por las hojas que van acumulándose en el suelo y el color verde intenso se convierte en tonos ocres y amarillentos que marcan el inconfundible rasgo otoñal. En mi caso particular, hablar de otoño es evocar momentos de mi niñez que tienen hoy total presencia a pesar del paso de los años. Decir otoño es hablar de un fruto característico y enormemente apreciado en mi Asturias natal: LA CASTAÑA. Era en el mes de noviembre cuando
solíamos acudir en pandilla hacia los montes de Langreo con mochila al hombro, a recoger unos kilos de castañas, que extraíamos con maestríaabriendo el caparazón en forma de erizo donde se encuentran desde su nacimiento. En el dialecto asturiano (BABLE) este hecho tiene nombre propio. Allí, para nombrar la acción concreta de ir a recoger castañas, dicen “ir a la gueta”. Y tras ir a la gueta nos reuníamos en cualquier descampado cerca de nuestras casas para el “amagüestu”, que era el nombre (y me imagino que seguirá siendo) de una especie de convite que nos dábamos comiendo las castañas asadas directamente al fuego hecho al aire libre, sobre el que se colocaba una chapa de hierro donde se esparcían los ricos frutos comestibles hasta el momento de llevarlos a
la boca.
Mantengo esta costumbre de comer castañas en otoño, pero ahora es un acto mucho mál
impersonal y carente de cualquier encanto. De vez en cuando me acerco a esos castañeros que se instalan en nuestras calles y compro un cucurucho de castañas para degustar estos frutos tan entrañables. La semana pasada pasaba por la Plaza de Guipúzcoa en San Sebastián para cumplir con este rito en un puesto pequeñito que todos los años allí se coloca al lado de la Diputación . La docena cuesta hoy 2 euros, lo cual equivale a decir que cada castaña tiene un precio de 17 céntimos, o sea 28 de las antiguas pesetas… No importa; se puede pagar un poquito más, incluso, para disfrutar de esta degustación tradicional. Observo que el cucurucho no es de papel de periódico como estaba acostumbrado a ver, en años anteriores; el castañero me explica que “Sanidad” había dictado normas para obligar el uso de papel virgen, por eso de la tinta que desprende la prensa….. Curiosa orden en beneficio de la salud de los comedores de castañas, pensaba yo para mis adentros. Me fijo en dos sacos que contenían carbón, combustible y materia prima básica que contribuye al asado de este preciado alimento en un hornillo de hierro portátil. Ponía en español “importado de Eslovaquia”. Es evidente y correcta mi deducción. El carbón de las minas asturianas ya no es rentable ni para asar castañas… No hay duda de que los más de 15.000 mineros que existían en las cuencas del Nalón y del Caudal cuando abandoné Asturias, allá en el inicio de los setenta, tienen la consideración de raza extinguida. Hoy el carbón se trae de los
Países del Este y se aplica a cualquier sector que lo precisa como parte de su proceso productivo. Sector eléctrico, químico, siderúrgico y además, también se utiliza para asar castañas según acabo de enterarme.
Pero antes de abandonar el pequeño punto de venta de la Plaza de Guipúzcoa, con el cucurucho entre las manos, echo una ojeada a otros dos sacos grandes donde estaban las sabrosas castañas crudas, antes de ser asadas. Y en inglés ponía en letras grandes “IMPORTADO DE TURQUIA”.
Me extrañaba el rótulo y volví a preguntar al castañero, que con una sonrisa en los labios me informaba que era cierto. Las castañas que se venden aquí, en San Sebastián, normalmente proceden de Turquía. Pocas se cultivan en Avila. Y ninguna, según parece, se recoge en el País Vasco y alrededores….
He saboreado, como siempre, la docena de castañas compradas. Pero me ha quedado un mal sabor de boca. Aún no me puedo creer todo lo que he descubierto. Las castañas ya no son ese producto típico tradicional; los avances tecnológicos le han postergado a un ámbito puramente mercantil. Se sirven en un papel blanco impoluto, cuando antes el cucurucho era papel de prensa (digo yo que la tinta no tiene trascendencia alguna, cuando el caparazón protege adecuadamente a la parte comestible). El carbón para el asado viene de Eslovaquia, las castañas se cultivan en Turquía... No termino de creérmelo.
Posiblemente me haya encontrado con el más representativo ejemplo de
la globalización. ¡Qué pena!.

 J. Aurelio Rabanal
 
La sabiduría popular dice que cuando la ciudad empieza a oler a castañas empieza la campaña de navidad.



Partido X – Partido del Futuro

 
Creemos que la transparencia en la gestión pública es un requisito  indispensable como mecanismo de control por parte de la ciudadanía. Sin embargo nosotros no somos todavía gestores de los asuntos públicos; somos algunas personas de entre esas cientos de miles que nos hemos hartado de ver gobiernos que gobiernan para ellos mismos y no para los ciudadanos; somos un grupo de gente que ha activado un mecanismo para recuperar la soberanía y aplicar un plan de emergencia para salir de la crisis.

Recopilar las propuestas más avanzadas de la sociedad civil y la ciencia y aplicarlas inmediatamente de manera democrática.

Llegado el momento de implementar estas soluciones, la elaboración de las listas será completamente transparente, así como todos los datos relacionados con las personas que den el paso al frente. Por ahora, nosotros, sólo proponemos el método que hará esto posible. Por un país de quien lo habita, no de quien lo gobierna.

12 de enero de 2013


Selmana Santa

 

Nel pasáu mes d’Agostu tuvi entreteníu con diversos llibros publicaos sobre la historia moderna d’Asturies que me permitieron evocar dellos fechos de la mio adolescencia. El 20 de marzo de 1967 tolos periódicos de la rexón asturiana publicaben la siguiente noticia: “El Gobierno ha cursado una circular a todos los estamentos por la que se recuerda que desde las 12 horas del jueves Santo, dia 23 del actual, hasta las 13 horas del domingo de Resurrección, se suspenderá cualquier tipo de espectáculo público, incluso cabarets, sin más excepción que algún concierto sacro, representación teatral o cinematográfica de carácter única y exclusivamente religioso u otros de índole análoga. Ninguna audición hablada de carácter frívolo será permitida desde el día y hora citados. Las audiciones habrán de acomodarse a la austeridad y gravedad propias de la Semana Santa. Así mismo queda prohibida toda clase de publicidad durante los dias Jueves, Viernes y Sábado Santo, hasta la mañana del Domingo de Resurrección”.

 La nota firmábala’l Delegau Provincial del Ministeriu d’Información y Turismo. A estes altures del tercer mileniu de nuestra era, muncha xente nacía nos años 70 pue pensar que esto ye un inventu salíu d’otra galaxia. Pero ye una situación cierta que me presta muncho recordar, porque siendo guaje ninguna fecha yera tan bien aprovechada como los tres días finales de la Selmana Santa. Encontrábeste con que nun había espectáculos; los chigres y cualquier tipo de comerciu taben pesllaos; nun funcionaben los autobuses ni la mayor parte de los trenes y los “carboneros”; suspendíense les competiciones deportives y namás se permitía dir a misa con cara desgraciau, a rezar ante los santos que teníen tapá la cabeza. ¿Qué podíamos facer entonces les camaretaes de rapazos en feches tan sagraes?. Pues simplemente pasalo perbien. Ninguna fecha del añu yera de tantu xaréu pa nosotros. Xuntábemenos dos docenes de collacios caún cola su bicicleta y díbemos d’excursión hasta’l puertu Tarna o hasta Uvieu o Xixón llevando tienda campaña, bocadiellos, bebida y otres provisiones hasta volver del periodu vacacional. El tramu que va d’El Entregu a Tarna recorríase n’etapes “como ye natural” y ca vez que paraba el pelotón yera pa entamar dalgún númberu festivu. Al llegar a la altura La Chalana, yera’l momento del bañu, pero en marzo tovía nun podíes ponete en bañador. Había xente a reventar y teníemos tol tiempo necesariu pa observar los pozos de agua cristalino que díbemos visitar pol verano. Y despachábemos el primer bocadiellu, tumbaos nel prau enorme a la derecha’l riu, de pación verdina y más cómoda que cualquier alfombra oriental. Debaxo’l puente de la carretera que va d’Entralgo a Villoria l’agua arremansaba a tolo ancho y el riu tenia aspeutu de piscina de fondura considerable; allá na época veraniega, los que presumíen de nadadores tirábense de calón desde la parte riba’l puente ante la espectación por mostrar estilu y valentía. Siento verdadera pena pasar agora per La Chalana y ver un desiertu nes riberes del riu. Hay que pone-y una medalla d’oru al Conceyu de Llaviana por saber despreciar una fuente d’ingresos tan importante pa la xente de la Cuenca qu’ellí diba a pasar el día; la Corporación nun movió undeu pa day al sitiu unes infrastructures turístiques que diben contribuir de sobra a la riqueza de la zona. Pensaremos que yeren otros tiempos y otros dirigentes políticos. Nestos llugares desarrollábase “La Aldea Perdida” y paezme qu’el Conceyu de Llaviana dio muestres de la Oportunidá Perdía. Garrábemos nuevamente la bicicleta y carretera p’alantre. Facíense dalgunes paradines n’El Condáu, Puente d’Arcu, Rusecu y Tanes. Pero’l descansu seriu nun llegaba hasta Campu Casu. Siempre se concidía con otros “ciclistas” de distintes procedencies pa montar d’alguna fiesta colectiva na plaza’l Ayuntamientu. Si facía sol, almirabes la grandeza de la peña El Piquero, onde s’asienta a la so falda la población. Siempre alcontrábemos cariñosa acoyida de los munchos compañeros casinos que diben al nuestru Institutu d’El Entregu y que s’esforzaben en mostranos les buenes coses d’aquel Conceyu que presume de tener vaques de raza propia y una riqueza envidiable poles perres que manden los parientes que marcharon a facer les Amériques al otru llau del Atlánticu. Recuerdo un añu qu’acampemos en Caliao tres dies, concidiendo con que taben ellí mozos de diverses nacionalidaes pertenecientes a un grupu que llamaben “Los Traperos de Emaús”. Pudiemos chapurriar el pocu inglés o francés que sabíemos del bachiller y prestó a esgaya la experiencia. Sobretoo reconocimos el méritu de unos rapazos universitarios que trabayaben desinteresadamente pola xente necesitao ensin pidir nada empara; na Comarca del Nalón nun conocíemos asociaciones asemeyaes. Fueron varios los años que lleguemos hasta Tarna, onde armemos la tienda campaña en dalgún espaciu resguardau de la nieve. Puedo añadir poco sobre les maravilles del paisaxe que tien la ruta, les viesques frondoses d’El Gamonal, El Negru y Retriñón; los valles pequeñinos que dexa’l ríu entre montes casi inaccesibles. Pero ye una excursión del mayor interés pa facela andando o en bicicleta. Nunca en coche. Tendréis sensaciones irrepetibles col gorgolitu de los páxaros o viendo espantase a los esguilos o rebecos cuando sienten los paisanos acercase. Poques coses s’asemeyen a una carrera de caballos salvaxes que tovía viven al so aire pelos montes qu’arrodien el paisaxe. Particularmente hubi pásalo mal cuando una manada de xabalinos despertónos pela nueche buscando alimentu. Pero valió’l casu pa poder contalo y tomar nota de los riesgos que conlleva llegar desinformau a cualquier parte que desconoces. Andar per Tarna implicaba obligación de visitar la Fuente La Nalona, regueru pequeñin que va engrandeciendo hasta acolumbrar San Esteban de Pravia. Y sin apartase muncho del senderu, ye pecao dexar de ver la cueva Tunel de Boyo, monumento que construyó la naturaleza pa que gozaren los entendíos de les coses bien feches. Llegaba’l Domingo Santu y yera menester dar la vuelta a casa. La radio ya ponía discos dedicaos y la Iglesia llevantara’l llutu pol Señor. El camín yera cuesta abaxo y tardábase muy poco en llegar. Ya teníemos chigres abiertos pa tomar culinos de sidra y l’ambiente yera’l de tol añu. Terminárase la Selmana Santa cumpliéndose los preceutos del Gobiernu, y teníemos que poner el despertador n’hora pa llegar al Institutu a les ocho la mañana…

 
J.Aurelio Rabanal

7 de enero de 2013






Poema: El cuervo


 

Escrito por: Edgar Allan Poe 
Voz: Narciso Ibáñez Menta
Video: J.Clemente

 El cuervo es un poema narrativo escrito por  Edgar Allan Poe, que fue publicado por primera vez el 29 de enero de 1845 y constituye su composición poética más famosa. Son notables su musicalidad, el lenguaje estilizado y la atmósfera  sobrenatural  que logra recrear. El poema narra la misteriosa visita de un cuervo parlante a la casa de un amante afligido, y del lento descenso hacia la locura de este último. El amante, que a menudo se ha identificado como un estudiante,  llora la pérdida de su amada, Leonor. El cuervo negro, posado sobre un busto de Palas, parece azuzar su sufrimiento con la constante repetición de las palabras «Nunca más»

 Homenaje al langreano: Narciso Ibáñez Menta

 
Enlace:



El Cuervo
Por Edgar Allan Poe
Una vez, en la lúgubre media noche, mientras meditaba débil y fatigado sobre el ralo y precioso volumen de una olvidada doctrina y, casi dormido, se inclinaba lentamente mi cabeza, escuché de pronto un crujido como si alguien llamase suavemente a la puerta de mi alcoba.
"Debe ser algún visitante", pensé. ¡Ah!, recuerdo con claridad que era una noche glacial del mes de diciembre y que cada tizón proyectaba en el suelo el reflejo de su agonía. Ardientemente deseé que amaneciera; y en vano me esforcé en buscar en los libros un lenitivo de mi tristeza, tristeza por mi perdida Leonora, por la preciosa y radiante joven a quien los ángeles llaman Leonora, y a la que aquí nadie volverá a llamar.
Y el sedoso, triste y vago rumor de las cortinas purpúreas me penetraba, me llenaba de terrores fantásticos, desconocidos para mí hasta ese día; de tal manera que, para calmar los latidos de mi corazón, me ponía de pie y repetía: "Debe ser algún visitante que desea entrar en mi habitación, algún visitante retrasado que solicita entrar por la puerta de mi habitación; eso es, y nada más".
En ese momento mi alma se sentía más fuerte. No vacilando, pues, más tarde dije: "Caballero, o señora, imploro su perdón; mas como estaba medio dormido, y ha llamado usted tan quedo a la puerta de mi habitación, apenas si estaba seguro de haberlo oído". Y, entonces, abrí la puerta de par en par, y ¿qué es lo que vi? ¡Las tinieblas y nada más!
Escudriñando con atención estas tinieblas, durante mucho tiempo quedé lleno de asombro, de temor, de duda, soñando con lo que ningún mortal se ha atrevido a soñar; pero el silencio no fue turbado y la movilidad no dio ningún signo; lo único que pudo escucharse fue un nombre murmurado: "¡Leonora!". Era yo el que lo murmuraba y, a su vez, el eco repitió este nombre: "¡Leonora!". Eso y nada más.
Vuelvo a mi habitación, y sintiendo toda mi alma abrasada, no tardé en oír de nuevo un golpe, un poco más fuerte que el primero. "Seguramente - me dije -, hay algo en las persianas de la ventana; veamos qué es y exploremos este misterio: es el viento, y nada más".
Entonces empujé la persiana y, con un tumultuoso batir de alas, entró majestuoso un cuervo digno de las pasadas épocas. El animal no efectuó la menor reverencia, no se paró, no vaciló un minuto; pero con el aire de un Lord o de una Lady, se colocó por encima de la puerta de mi habitación; posándose sobre un busto de Palas, precisamente encima de la puerta de mi alcoba; se posó, se instaló y nada más.
Entonces, este pájaro de ébano, por la gravedad de su continente, y por la severidad de su fisonomía, indujo a mi triste imaginación a sonreír; "Aunque tu cabeza - le dije - no tenga plumero, ni cimera, seguramente no eres un cobarde, lúgubre y viejo cuervo, viajero salido de las riberas de la noche. ¡Dime cuál es tu nombre señorial en las riberas de la Noche plutónica!". El cuervo exclamó: "¡Nunca más!".
Quedé asombrado que ave tan poco amable entendiera tan fácilmente mi lenguaje, aunque su respuesta no tuviese gran sentido ni me fuera de gran ayuda, porque debemos convenir en que nunca fue dado a un hombre ver a un ave por encima de la puerta de su habitación, un ave o un animal sobre una estatua colocada a la puerta de la alcoba, y llamándose: ¡Nunca más!
Pero el cuervo, solitariamente posado sobre el plácido busto, no pronunciaba más que esas palabras, como si en ellas difundiese su alma entera. No pronunciaba nada más, no movía una pluma, hasta que comencé a murmurar débilmente: "Otros amigos ya han volado lejos de mí; hacia la mañana, también él me abandonará como mis antiguas esperanzas". El pájaro dijo entonces: "¡Nunca más!".
Estremeciéndome al rumor de esta respuesta lanzada con tanta oportunidad, exclamé: "Sin duda lo que ha dicho constituye todo su saber, que aprendió en casa de algún infortunado, a quien la fatalidad ha perseguido ardientemente, sin darle respiro, hasta que sus canciones no tuviesen más que un solo estribillo, hasta que el De Profundis de su esperanza hubiese adoptado este melancólico estribillo: ¡Nunca, nunca, nunca más!".
Pero como el cuervo indujera a mi alma triste a sonreír de nuevo, acerqué un asiento de mullidos cojines frente al ave, el busto y la puerta; entonces, arrellanándome sobre el terciopelo, quise encadenar las ideas buscando lo que auguraba el pájaro de los antiguos tiempos, lo que este triste, feo, siniestro, flaco y agorero pájaro de los antiguos tiempos quería hacerme comprender al repetir sus ¡Nunca más!
De esta manera, soñando, haciendo conjeturas, pero sin dirigir una nueva sílaba al pájaro, cuyos ardientes ojos me quemaban ahora hasta el fondo del corazón, trataba de adivinar eso y más todavía, mientras mi cabeza reposaba sobre el terciopelo violeta que su cabeza, la de ella, no oprimirá ya, ¡ay, nunca más!
Entonces me pareció que el aire se espesaba, perfumado por invisible incensario balanceado por serafines, cuyos pasos rozaban la alfombra de la habitación. "¡Infortunado! - exclamé -, tu dios te ha enviado por sus ángeles una tregua y un respiro, para que olvides tus tristes recuerdos de Leonora, ¡Bebe! ¡Oh!, bebe esa deliciosa bebida para que olvides tus tristes recuerdos de Leonora. ¡Bebe y olvida a la Leonora perdida!". Y el cuervo dijo: "¡Nunca más!".
"¡Profeta! - dije -, ¡ser de desdicha! ¡Pájaro o demonio, pero al fin profeta! Que hayas sido enviado por el tentador, o que la tempestad te haya hecho simplemente caer, naufragar, pero aún intrépido, sobre esta tierra desierta, en esta habitación que ha sido visitada por el Horror, dime, te lo suplico, ¿existe un bálsamo para mi terrible dolor? ¿Existe el bálsamo de Judea? ¡Di, di, te lo suplico!". Y el cuervo dijo: "¡Nunca más!".
"¡Profeta! - dije -, ¡ser de desdicha! ¡Pájaro o demonio, pero al fin profeta! Por el cielo que se extiende sobre nuestras cabezas, por ese Dios que ambos adoramos, di a esta alma llena de dolor si en el lejano paraíso podrá abrazar a una santa joven, a quien los ángeles llaman Leonora. Abrazar a una preciosa y radiante joven a quien los ángeles llaman Leonora". El cuervo dijo: "¡Nunca más!".
"¡Que esta palabra sea la señal de nuestra separación pájaro o demonio! - grité irguiéndome -. Vuelve a la tempestad, a las riberas de la Noche plutónica; no dejes aquí una sola pluma negra como recuerdo de la falsedad que tu alma ha proferido. Deja mi soledad inviolada. Abandona ese busto colocado encima de la puerta. Retira tu pico de mi corazón y precipita tu espectro lejos de mi puerta". El cuervo dijo: "¡Nunca más!".


Y el cuervo, inmutable, continúa instalado allí, sobre el pálido busto de Palas, precisamente encima de la puerta de mi habitación, y sus ojos se parecen a los ojos de un demonio que sueña; y la luz de la lámpara, cayendo sobre él, proyecta su sombra en el suelo; y mi alma, fuera del círculo de esta sombra que yace flotante sobre el suelo, no podrá volver a elevarse. ¡Nunca más!



4 de enero de 2013


Disfrutemos de los buenos o malos recuerdos, mejor de los buenos:

El poder disfrutar de los recuerdos de nuestra vida,  es vivir,  una, dos, tres o infinidad de veces esos momentos, momentos que pueden haber sido buenos regulares o malos, pero es una de las facultades que tenemos los seres humanos y que aveces no sabemos apreciar, y si no la sabemos apreciar nunca podremos disfrutar de ella.

Que agradable es el poder recordar el nacimiento de un hijo, esos momentos que todos tenemos de una inmensa felicidad, esa comida en familia o con los amigos, tengo un amigo Sabino que cuando nos reunimos en una comida o en algún acontecimiento de esos en los que estas a gusto y disfrutando del momento, siempre dice “estos son los momentos que debemos recordar, los buenos “.

Los que ya tenemos una edad tenemos muchos más recuerdos al contrario de aquellos que por su juventud no los tienen, los más jóvenes nos suelen decir eso de “no nos cuentes batallitas”, si, esas batallitas para nosotros son las raíces en la que hemos construido nuestro árbol, en mi caso un árbol grande recto y con unas ramas a su vez fuertes y robustas y de las que me siento muy orgulloso, mis hijos Iván y Nacho.

Que no nos quiten nuestros recuerdos, que nos dejen disfrutar de ellos, una, dos, tres, infinidad de veces, a mí me mantienen vivo y despierto, no se a dónde llegare, pero si se lo que hasta ahora he vivido, entre mis recuerdos estáis muchos y apreciados amigos, a los que hoy dedico mis recuerdos, todos sabéis quienes sois, y sois por mi apreciados y fabulosos.

Un feliz año para todos. Clemente

3 de enero de 2013


Reflexión sobre los políticos españoles

Viendo un video de cómo viven los diputados en Suecia, se me ocurrió reflexionar que harían nuestros políticos si tuvieran que vivir de igual manera.

En primer lugar, pienso que nadie los obligo a ser políticos, nadie les amenazo, ni les presiono, ni les coacciono, para que tomaran esa opción.

En segundo lugar, tienen que asumir que no son unos seres superiores al resto de los ciudadanos de este país llamado España, no tienen que tener sueldos o prestaciones distintas a cualquier trabajador,  y como trabajador,  tener sus obligaciones sus responsabilidades y responder tanto por sus aciertos como por sus errores.

En tercer lugar, los políticos tienen que ser consecuentes con su preparación, no esos descerebrados que van poniendo ayer y hoy a ministros, senadores, diputados, alcaldes etc. con escasos o nulos estudios y faltos de una preparación, y que además no están relacionados con la cartera o el puesto que ostenta, y no sirve la perogrullada decir que tienen asesores, si de verdad el que tiene los conocimientos es el asesor, quitemos al político y pongamos a los que de verdad saben lo que hacen,  porque pagar a dos tres o más personas para hacer un mismo trabajo, en que empresa privada se da este caso, sin embargo esto es así y sigue sucediendo a todos los niveles, son muy pocos los que realizan su labor en la política con los conocimientos necesarios para cumplir bien su función, en los hospitales trabajan médicos y enfermeras, en un taller de coches, mecánicos, pero en los puestos de los políticos a quien tenemos…

En cuarto lugar, me pregunto, si nuestros políticos tuvieran que vivir como los de Suecia que pasaría…

 Aquí en (Mi querida España. Esta España mía, esta España nuestra).  Así cantaba nuestra Cecilia.

NOS QUEDARIAMOS CON EL SENADO,  EL PARLAMENTO,  LOS AYUNTAMIENTOS, LAS DIPUTACIONES ETC. SEGURAMENTE VACIIIIOOOOOOS.

Si, habría miles y miles de vacantes, y no sería por ser despedidos como los millones de trabajadores que hay en la actualidad por desgracia en España. La mayoría de políticos se auto despedirían ellos solos, porque ya no tendrían los medios para medrar, vivir como como no les corresponde y engrosar sus bolsillos, esos políticos que son la vergüenza de esta nación, todos esos que la única vocación y por lo único que luchan es conseguir esa poltrona, si, esa poltrona a la que tanto aman, esa poltrona por la que seguirán luchando año tras año para que no se la quiten, como vulgarmente se dice, que no me quiten la silla (un ejemplo de ello son la cantidad de políticos imputados en casos judiciales y ni uno de ellos se marcha por su voluntad) esa poltrona por la que luchan con uñas y dientes, porque esa poltrona les proporciona unos privilegios que el resto de los mortales no tenemos  ni de lejos, sí, todos estos políticos no dudarían en dejar sus cargos, porque ya no sería el chollo que es en la actualidad, dejaría de ser tan atractivo y ya no sería rentable, todos esos políticos que si hubieran luchado con tanto ahínco por los demás como por su poltrona, no estaríamos así.

De tu santa siesta ahora te despiertan, continuaba la canción de Cecilia

Después de estas reflexiones llego a la conclusión de que no todo está perdido, si despertamos de nuestro letargo (de nuestra siesta) e iniciamos un cambio entre los muchos que ansiamos justicia a todos los niveles.

Yo creo afortunadamente, que si tenemos personas válidas en este país, que si harían una buena labor en beneficio de la ciudadanía.

Quizás si todos los estos políticos despreciables se marcharan,  darían paso a otros políticos que si profesan esa voluntad verdadera de mejorar esta situación en que estamos inmersos, si aquellos que están dispuestos a entregar un retazo de sus horas de descanso en beneficio de la comunidad, esos que no cobrarían ninguna  prestación económica, o si cobraran algo, esto fura los justo y necesario para realizar la labor que tienen, esos políticos (que como sucede en los países más avanzados y de los que por lógica tenemos que copiar) que solo viven de un salario como cualquier trabajador, esos son los políticos, esas son las personas que necesitamos, y las hay, yo creo firmemente que las hay,  a cientos quizás a miles.

Un ejemplo, pero creo que hay muchos más:

Torrelodones un ayuntamiento gobernado por vecinos que logra superávit pese a la crisis
El consorcio cerró el año 2011 con un beneficio de 5,4 millones de euros, superando los 600.000 que obtuvo en el ejercicio anterior.
 Datos del presupuesto del ayuntamiento recogen unos ingresos de 28,8 millones de euros y unos gastos de 23,4 millones.
La formación Vecinos por Torrelodones, con apenas seis años de vida, acabó el año pasado con 24 años de gobierno del PP.
Ni la alcaldesa, abogada de profesión y antes en las Páginas Amarillas, ni sus concejales son políticos profesionales
El Consistorio ha bajado los sueldos, ha recortado las fotocopias y las comidas y ha prescindido de la grúa municipal para ahorrar.
El único secreto, asegura el primer teniente de alcalde y uno de los fundadores del partido vecinos por Torrelodones, Gonzalo Santamaría, es administrar las cuentas de todos como cada uno haría con su libreta de ahorros: "Si hay dinero, arreglamos el baño primero, que es lo prioritario, en lugar de comprarnos una tele de plasma en el comercio más caro, que es lo que se había estado haciendo hasta ahora".
No perdamos la esperanza, si hay otros políticos y otras formas de hacer política.
                                                 J.Clemente