27 de enero de 2013

 
Así fue Davos
 
 
 

Alguien comentaba que, comparadas con las reuniones de Davos, las de la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP) parecían una convención de monjes tibetanos y no le faltaba parte de razón. El Foro Económico Mundial ha crecido tanto en tamaño y espectacularidad que cada año se parece más a un festival lleno de estrellas. De todo tipo: empresariales, universitarias, políticas, económicas y, en esta ocasión, hasta la realeza del centro y norte de Europa se han sumado al espectáculo.

Aunque, en realidad, las verdaderas estrellas de esta edición han sido los gobernadores y los presidentes de los bancos centrales. “Ustedes son nuestros nuevos héroes, los banqueros centrales son nuestros héroes y les debemos estar agradecidos”, llegó a decir en un debate un entusiasta Anshu Jain, co-consejero delegado de Deutsche Bank

El debate sobre el día después de la crisis y la retirada de los estímulos no ha hecho más que empezar.

 Algunas frases de la reunión:

“Los bancos centrales no deben suplir los errores de los políticos”, advertía desde Davos la canciller Ángela Merkel.

“¡No se relajen!”, pidió ayer Christine Lagarde a los Gobiernos, sobre todo europeos.

“La rentabilidad de la banca es un tema clave pero no el único. Antes de la crisis el sector era muy grande, demasiado grande, y todavía lo sigue siendo. Hay una parte muy importante de las operaciones financieras que permanecen opacas y con productos muy complejos”, aseguraba Min Zhu, vicepresidente del FMI, que recordó que el sector sigue representando el 66% del PIB mundial.

“Los riesgos son aún muy elevados”, clamaba ayer Mark Carney la estrella de todos los banqueros, ahora al frente del Banco de Canadá y a partir del 1 de julio frente al Banco de Inglaterra.

“las actuales políticas apenas son una patada hacia delante. Salir de la crisis haciendo más grande el problema no va a funcionar. Los bancos centrales pueden comprar tiempo pero no fijar los problemas, apuntó. Estamos viviendo a expensas de generaciones futuras. Estas políticas son insostenibles”, dijo el antiguo presidente del Bundesbank, Axel Weber, tampoco ha dejado de ser un halcón porque haya pasado al sector privado de la mano de UBS.

“Hay riesgo de que un abandono lento de esas medidas puedan crear una nueva burbuja y provocar otra crisis. Hace diez años teníamos la receta de Greenspan y ahora la de Bernanke, pero ¿cuáles son sus consecuencias a largo plazo?”, según dijo Nouriel Roubini a puerta cerrada, comentaron algunos de los asistentes al encuentro.

 “Es verdad que navegamos aguas desconocidas pero las medidas de relajación cuantitativa hasta el momento han funcionado”, defendía el antiguo secretario del Tesoro de EE UU, Larry Summers.

 “La Bolsa es un juego de suma cero, para ganar más que la media tienes que coger el dinero de aquellos que se equivocan”.  Dice Ray Dalio, Puro darwinismo.

“no hay un solo mundo”, como apuntaba Ray Dalio, presidente de Bridgewaters Associates, uno de los mayores fondos de inversión del mundo.

“Tenemos que ser modestos y reconocer que no sabemos qué nos traerán estas políticas en el futuro”, admitía el gobernador del banco de Italia, Ignazio Visco.

“Es muy fácil decir que hay riesgos pero alguien tiene que estar detrás de las personas y de los Gobiernos. Si hubiera llevado al consejo del banco la financiación de colaterales por 15.000 millones para Italia y España quizás me hubieran dicho que no”, argumentaba Jamie Dimon, presidente y consejero delegado de JPMorgan.

En resumen el debate monetario eclipsó los intentos del sector financiero para defender las reformas emprendidas con la crisis.


La ultima perla:
 "Puede haber otra burbuja por el exceso de liquidez", dijo el presidente del hedge fund Bridgewater, Ray Dalio. Los amos del dinero no paran.
J.Clemente