3 de enero de 2013


Reflexión sobre los políticos españoles

Viendo un video de cómo viven los diputados en Suecia, se me ocurrió reflexionar que harían nuestros políticos si tuvieran que vivir de igual manera.

En primer lugar, pienso que nadie los obligo a ser políticos, nadie les amenazo, ni les presiono, ni les coacciono, para que tomaran esa opción.

En segundo lugar, tienen que asumir que no son unos seres superiores al resto de los ciudadanos de este país llamado España, no tienen que tener sueldos o prestaciones distintas a cualquier trabajador,  y como trabajador,  tener sus obligaciones sus responsabilidades y responder tanto por sus aciertos como por sus errores.

En tercer lugar, los políticos tienen que ser consecuentes con su preparación, no esos descerebrados que van poniendo ayer y hoy a ministros, senadores, diputados, alcaldes etc. con escasos o nulos estudios y faltos de una preparación, y que además no están relacionados con la cartera o el puesto que ostenta, y no sirve la perogrullada decir que tienen asesores, si de verdad el que tiene los conocimientos es el asesor, quitemos al político y pongamos a los que de verdad saben lo que hacen,  porque pagar a dos tres o más personas para hacer un mismo trabajo, en que empresa privada se da este caso, sin embargo esto es así y sigue sucediendo a todos los niveles, son muy pocos los que realizan su labor en la política con los conocimientos necesarios para cumplir bien su función, en los hospitales trabajan médicos y enfermeras, en un taller de coches, mecánicos, pero en los puestos de los políticos a quien tenemos…

En cuarto lugar, me pregunto, si nuestros políticos tuvieran que vivir como los de Suecia que pasaría…

 Aquí en (Mi querida España. Esta España mía, esta España nuestra).  Así cantaba nuestra Cecilia.

NOS QUEDARIAMOS CON EL SENADO,  EL PARLAMENTO,  LOS AYUNTAMIENTOS, LAS DIPUTACIONES ETC. SEGURAMENTE VACIIIIOOOOOOS.

Si, habría miles y miles de vacantes, y no sería por ser despedidos como los millones de trabajadores que hay en la actualidad por desgracia en España. La mayoría de políticos se auto despedirían ellos solos, porque ya no tendrían los medios para medrar, vivir como como no les corresponde y engrosar sus bolsillos, esos políticos que son la vergüenza de esta nación, todos esos que la única vocación y por lo único que luchan es conseguir esa poltrona, si, esa poltrona a la que tanto aman, esa poltrona por la que seguirán luchando año tras año para que no se la quiten, como vulgarmente se dice, que no me quiten la silla (un ejemplo de ello son la cantidad de políticos imputados en casos judiciales y ni uno de ellos se marcha por su voluntad) esa poltrona por la que luchan con uñas y dientes, porque esa poltrona les proporciona unos privilegios que el resto de los mortales no tenemos  ni de lejos, sí, todos estos políticos no dudarían en dejar sus cargos, porque ya no sería el chollo que es en la actualidad, dejaría de ser tan atractivo y ya no sería rentable, todos esos políticos que si hubieran luchado con tanto ahínco por los demás como por su poltrona, no estaríamos así.

De tu santa siesta ahora te despiertan, continuaba la canción de Cecilia

Después de estas reflexiones llego a la conclusión de que no todo está perdido, si despertamos de nuestro letargo (de nuestra siesta) e iniciamos un cambio entre los muchos que ansiamos justicia a todos los niveles.

Yo creo afortunadamente, que si tenemos personas válidas en este país, que si harían una buena labor en beneficio de la ciudadanía.

Quizás si todos los estos políticos despreciables se marcharan,  darían paso a otros políticos que si profesan esa voluntad verdadera de mejorar esta situación en que estamos inmersos, si aquellos que están dispuestos a entregar un retazo de sus horas de descanso en beneficio de la comunidad, esos que no cobrarían ninguna  prestación económica, o si cobraran algo, esto fura los justo y necesario para realizar la labor que tienen, esos políticos (que como sucede en los países más avanzados y de los que por lógica tenemos que copiar) que solo viven de un salario como cualquier trabajador, esos son los políticos, esas son las personas que necesitamos, y las hay, yo creo firmemente que las hay,  a cientos quizás a miles.

Un ejemplo, pero creo que hay muchos más:

Torrelodones un ayuntamiento gobernado por vecinos que logra superávit pese a la crisis
El consorcio cerró el año 2011 con un beneficio de 5,4 millones de euros, superando los 600.000 que obtuvo en el ejercicio anterior.
 Datos del presupuesto del ayuntamiento recogen unos ingresos de 28,8 millones de euros y unos gastos de 23,4 millones.
La formación Vecinos por Torrelodones, con apenas seis años de vida, acabó el año pasado con 24 años de gobierno del PP.
Ni la alcaldesa, abogada de profesión y antes en las Páginas Amarillas, ni sus concejales son políticos profesionales
El Consistorio ha bajado los sueldos, ha recortado las fotocopias y las comidas y ha prescindido de la grúa municipal para ahorrar.
El único secreto, asegura el primer teniente de alcalde y uno de los fundadores del partido vecinos por Torrelodones, Gonzalo Santamaría, es administrar las cuentas de todos como cada uno haría con su libreta de ahorros: "Si hay dinero, arreglamos el baño primero, que es lo prioritario, en lugar de comprarnos una tele de plasma en el comercio más caro, que es lo que se había estado haciendo hasta ahora".
No perdamos la esperanza, si hay otros políticos y otras formas de hacer política.
                                                 J.Clemente