29 de mayo de 2013


 
Urge recortar la Administración
 
 

Si el objetivo de déficit requiere más ajustes, estos se deben hacer en las Administraciones, "sin necesidad de pedirles más esfuerzo a los ciudadanos".
 
Hay que conseguir que la Administración cueste menos al ciudadano y sea más eficiente.
Ya cuando la Merkel y su sequito vinieron de paseo por Madrid en tiempos de ZP en privado le leyeron la cartilla a Zapatero, le tiraron de las orejas a la Salgado, y tras advertirle de la ineludible obligación que tenía de hacer los deberes que le dejaba encargados, entre ellos  que para bajar el déficit les dijo que en vez de hacerlo a costa de los bolsillos de los ciudadanos (recorte de sueldos, congelación de pensiones, reducción de ayudas, subidas de impuestos que era lo que hizo hasta entonces), por una vez podría, y debería, hacerse reduciendo el tamaño de una administración hipertrofiada, que está acabando con nuestra economía.
Zapatero no le hizo ni puñetero caso y la administración no solo no se redujo sino que al contrario siguió aumentando, ¿Dónde meten si no a los inútiles de sus amigos?
El Partido Popular gano las elecciones prometiendo hacer recortes en la Administración y reformas económicas, para salir de la grave crisis económica sin recurrir a subir los impuestos. Con ese mensaje, el PP obtuvo una mayoría absoluta histórica, que le confería el mandato y la fuerza parlamentaria para aplicar su programa.
Y llego Rajoy, y siguieron los recortes, y siguió la subida de los impuestos ¿y los recortes de las administraciones que?, como estas Soraya, como estoy estaba.
Así llegamos al  mes de mayo y la Merkel le insiste a Rajoy en recortar la Administración, "hay que profundizar en ese sentido para abaratar el coste de la Administración sin necesidad de pedir más esfuerzo a los ciudadanos", mientras Rajoy ni caso el a lo suyo, que está haciendo lo que hay que hacer.
Yo no trago con el mensaje oficial de que el Gobierno está haciendo la única política económica posible. Las decisiones adoptadas por el gobierno, que siguen una línea de escasos recortes y grandes subidas de impuestos, tienen una alternativa.
Acometer una reforma radical y sin precedentes de las administraciones públicas.
Un recorte drástico en el número de municipios; afrontamos unos lujos que ni siquiera en tiempos de bonanza económica podemos permitirnos. A esta reducción naturalmente habría que añadir un recorte en la Administración General del Estado, donde sobra gente, mucha gente. Existen ministerios cuya existencia no está justificada, añadan las empresas públicas en las que pululan los amigos, parientes y correligionarios del partido que ejerza el poder, sin olvidar a los asesores y personal de confianza que deberían ser la excepción y no la norma, y convendrán que hay que meterle urgentemente la tijera a este conjunto de situaciones indeseables.
Y las Autonomías, bueno creo que no hace falta más que echarle un vistazo al montante de la deuda autonómica, creada por los distintos gobiernos autonómicos que han pretendido competir con el Estado, ya sea con las televisiones autonómicas, Universidades, Aeropuertos, policías varias, “embajadas”, oficinas comerciales y un largo etcétera de disparates.

Sumen a este desastre la paupérrima eficacia de las acciones autonómicas en campos tan importantes como la sanidad, educación medio ambiente o comercio y convendrán conmigo que el panorama resulta desolador.
Me hace recordar el refrán que dice "el que con sus manos se capa, buenos cojones se deja". Pues que tiene razón "antes nos masacran más que recortarse ellos".
JClemente