28 de febrero de 2013


 

Pillan al fiscal anticorrupción de Estocolmo con una prostituta

Los policías se sorprendieron al conocer que la persona a la que detuvieron era el fiscal encargado de ese delito.  
 El fiscal anti prostitución de Estocolmo ha sido cazado con una prostituta en un hotel en el centro de la ciudad. Un escuadrón de la policía había sido alertado y lo esperaba en la escalera fuera de la habitación.    
 Los oficiales se sorprendieron a conocer la identidad de la persona a la que detenían, ya que se trataba del fiscal de turno al que debían denunciar el delito. El hombre pagó 1.500 coronas, equivalente a 232 dólares, por mantener relaciones sexuales según explica el diario sueco Expressen.   
El acusado había encontrado el contacto de la acompañante a través de su teléfono móvil en un viaje en tren, durante el cual consumió vino y cerveza.   
“Entonces cometí el delito y fui encontrado por la policía” explica el fiscal al diario Aftonbladet tras reconocer su crimen y haberse notificado el caso a la familia.  
 “Mi esposa me va a dejar, creo que me he comportado como un cerdo, incluso mis amigos piensan lo mismo” dijo arrepentido a medios de Suecia.   
En Suecia, la prostitución es ilegal desde 1999 y se insertó en el código criminal el 1 de abril de 2005. En Estocolmo, ciudad de la jurisprudencia del acusado, las tasas se habían reducido en dos tercios.    El hombre dijo al periódico que, dada su experiencia como fiscal, él sabe que "lo más estúpido" que podría hacer sería mentir.
"He hecho lo que he hecho, estoy con los pantalones bajados. Lo peor es lo que les he hecho a mi familia y amigos," dijo.    Y yo que pensaba que estas cosas sólo pasaban en países mediterráneos y ha sucedido en la muy correcta y gélida Suecia. Los suecos ni mucho menos son perfectos y cuesta mucho pillar a un pez gordo, pero cuando les pillan, o les detienen, se les juzga se van y dimiten. Si fuera España se inventan miles de disculpas peregrinas antes de dejar su puesto, se les dan otros trabajos, se les ofrecen indultos...
La moral represiva fomenta los vicios. Los vicios son hijos de las represiones.