8 de febrero de 2013

No me gusta la Justicia con los ojos Vendados

 
No me gusta la Justicia con los ojos Vendados
 
 

 
La representación clásica de la Justicia es una mujer con los ojos vendados, una balanza en una mano y en la otra una espada. Nunca me gustó esa alegoría de la ceguera de la justicia. Creo que la Justicia tiene que mirar de frente, escrudiñar el horizonte y buscar el equilibrio de la Verdad (si me gusta la balanza) e impartir Justicia (si me gusta la espada); reparar el daño hecho a las personas y a la sociedad, nada de cerrar los ojos, tiene que abrirlos y tenerlos muy abiertos, quizás así vea  lo que está pasando ahora aquí en España.

Siempre recuerdo a Henry Thoreau (fue un escritor,  Poeta y Filósofo estadounidense, de tendencia trascendentalista, es también el conceptualizador de las prácticas de  desobediencia civil), quien decía que toda persona amante de la libertad debe ser respetuosa de la ley, respetarla y hacerla respetar; pero añadía que no toda ley es justa, que las leyes injustas deben ser desobedecidas hasta su total nulidad. Así asumió su compromiso con la sociedad en algunos hechos concretos y proclamó la “Resistencia Civil, no violenta”. Esa misma decisión la asumió el Mahatma Gandhi en el movimiento de liberación de la India.

Ahora  mismo los poderes facticos, los medios de comunicación y los políticos españoles están utilizando todos los medios para impedir el derecho de Verdad y nos privan de la Justicia de los ciudadanos. El drama de la Justicia esta salpica directamente por el poder político, el verdadero culpable de la situación por haberse empeñado desde hace años en controlarla, lo que han logrado a un alto costo: haciéndola dependiente de los partidos, ineficiente, lenta, parcial y arbitraria, todo un desastre para una democracia moderna.

En estos momentos, en España, es más fácil que te veas imputado en un delito de corrupción de que encuentres trabajo,  e inocentemente piensas,  la justicia funciona, no seas inocente, tú no encontraras trabajo, pero ellos no irán nunca a la cárcel.

En España últimamente existe una ley implacable, la ley del embudo, y la usan todos los poderes, tanto el ejecutivo, el legislativo como el Judicial, esta ley es la que impera en España últimamente, no es lo mismo ser hombre o mujer, no es lo mismo si eres un ciudadano normal o un quinqui,  si eres rico o no, si tienes amigos o no, también si eres chino o no (ya me entienden), si eres político o no, si políticamente es correcto o no, si hay alarma social o no y muchos más ejemplos, pero gracias a esa ley,  de los cientos de imputados con cargos políticos no ira uno solo a la cárcel, ya que optarán al ancho del embudo, si aplicaran la parte estrecha veríamos a la mayoría.

Con la justicia está pasando  lo mismo que con el resto de España

El Estado español, uno de los más costosos de Occidente pero también uno de los más ineficaces, es incapaz de garantizar lo que, por ley, está obligado a garantizar: la seguridad de sus ciudadanos, acosados por el delito y el crimen en las calles y en sus hogares; la lucha contra la corrupción, la Justicia, que es desigual, tardía, ineficiente y con carencias escandalosas; la pureza de la democracia; la cohesión territorial; la "igualdad", que es la base de la convivencia como nación; la lucha contra la corrupción, que campea con impunidad por los ámbitos del poder; la salud de la sociedad civil, que está intervenida y acosada por el Estado; la eficacia de servicios básicos como la salud, la educación, la burocracia y otros.

Yo cuando hago un contrato (el que sea) exijo que se cumpla en todos sus términos, al igual que a mí me exigen  que cumpla con los pagos y las normas a la que me comprometí. Los políticos que tenemos en España no se rige por este término, que va, tú pagas (le concedes el voto) pero ellos luego que hacen, lo que les sale de los …… y tiene la caradura de decir que los votaste, claro que los votaste, los votaste para hacer las cosas bien, no para que roben, te estafen, te  engañen, te insulten (creen que todos somos tontos o imbéciles).

 Ya está bien,  yo me estoy cansando de …….
 
J.Clemente